tezcatlipoca12
Estrella Porno
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" Está familia es un auténtico buffet de nenas ricas" Me dije a mi mismo, la primera vez que tuve ante mí a la totalidad de la familia Castillo reunida. En un principio me sentí un poco avergonzado de haber tenido semejante idea. Pero razón no me faltaba. La familia Castillo era muy numerosa, era muy fiestera y tenían una genética envidiable, que volvía a casi todas las féminas de la familia en mujeres bastante atractivas, no importando la edad, Pero está belleza parecía acentuarse en las más jovencitas. Los hombres también lo eran, pero eso no importa. Se reproducían de manera exponencial, por lo que había más jóvenes que adultos. Así que había muchas nenas y todas muy lindas y atractivas. Y si lo pensaba bien, ahora estás nenas, eran mis sobrinas políticas. Así que, si, efectivamente ante mi había un buffet de sobrinitas ricas de distintas edades...uno del que, gracias a mucha suerte, varias coincidencias y un par de mal entendidos, me podría servir hasta hartarme. **************************** Llegué a la familia Castillo gracias a qué me terminé casando con mi actual esposa, sin importarme que ella ya tenía un hijo de 10 años. Pero es que, como buena integrante de los Castillo, mi esposa estaba hermosa y tenía un cuerpazo que quitaba el hipo. La familia Castillo me recibió muy bien, rápidamente me sentí en familia con ellos y me integré a sus numerosas fiestas, dónde no faltaba el alcohol y la diversión. Durante las reuniones familiares, no era raro que yo quedara rodeado de mis sobrinas políticas, pronto me convertí en el tío favorito, ese que siempre juega con ellas y les llena de regalos y halagos. De tal manera que me gane rápidamente su confianza y hasta su cariño. No negare que me encantaba estar cerca de esas nenas hermosas y bien formadas. Pero los juro que en principio no tramaba nada contra ellas, es más, trataba de detener mis pensamientos, y censurar los más descarados, jamás intenté un toque inapropiado ni siquiera algún comentario, me contentaba con verlas, solo disfrutaba de su compañía. Pero todo eso cambio cuando se dio: 1.- LA FIESTA EN LA PISCINA. - amorcito, nos invitaron el sábado a la casa azul, habrá que llevar traje de baño pues será una fiesta en la piscina ¿Quieres ir? Me preguntó mi esposa sonriente una tarde normal. - sí, vamos. Le dije tratando de aparentar normalidad, pero la verdad es que de inmediato pensé en lo rico que sería ver a mis hermosas sobrinitas, con poca ropa Pero la verdad es que nada de lo que podría haberme imaginado, se comparó con la realidad, ver a esas muñequitas en traje de baño fue un espectáculo sublime. Llegamos junto a o esposa y mi hijastro, casi de primero a la casa azul. Cosa que ocurría con frecuencia, siempre éramos de los más puntuales para las reuniones. Decir que, la casa azul, era llamada así, por una prima de mi esposa que se llamaba azul. Ella era madre de dos de mis sobrinas, estaba separada del marido, un gringo, al que le debo mucho. La casa azul era muy grande y por ello era un habitual punto de reunión para los Castillo, y una de las cosas que tenía era una piscina. Muchas de mis deliciosas vivencias con mis sobrinas fueron en esa casa, ya llegaremos a ello. En fin, llegamos a casa azul...y es aquí donde empezaré a presentarles a las lindas nenitas, que terminaron por integrar el delicioso buffet de sobrinas, hablaré de ellas rápidamente, pero ya habrá tiempo de irlas conociendo más a fondo. Pasamos a unas mesas cómodas alrededor de la cocina, mientras mi esposa iba a la cocina a ayudar a terminar los preparativos de la fiesta, y mi hijastro se iba a cambiar para ponerse el traje de baño. Yo me senté en una de las mesas, con la primera cerveza de la tarde. Por qué como en toda reunión de los Castillo, todos bebíamos mucho. En la piscina ya estaba una de mis sobrinas, y de las que sería uno de los platillos del buffet, CIELO, la más jovencita de todas, deguste su pequeño y delgado cuerpo rubio, cubierto por un traje de baño de una sola pieza, que hacía honor a su nombre, pues era de color azul cielo. Pese a su juventud, o más bien, gracias a eso, cielo era tremendamente hermosa, su cuerpo era fino y delgado, ya se le veían unas nalguitas bien redondas y firmes, parecía una muñequita rubia bajo el sol...quien me iba a decir que, en un par de meses, tendrá a esa muñequita, con los ojos vendados, arrodillada entre mis piernas, embutiéndole casi la totalidad de mi verga en su boquita de fresa, mientras ella tocia y babeaba. En la alegoría del buffet, cielo sería el " manjar prohibido" como si comieras un platillo hecho a base de alguna especie en extinción. Los invitados siguieron llegando, y con ellos, pronto acompañaron a cielo en la piscina, otros dos de los suculentos platillos, las hermanas CATALINA y CECILIA. Ambas eran muy parecidas, pese a que había dos años de diferencia entre ambas. Catalina era la mayor una chica un poco nerd, morena y bonita de cara, usaba unos lentes de pasta gruesa, era muy aplicada en la escuela, obediente y bien portada...quien me iba a decir que dentro de poco la chantajearía para que me dejara verle la panochita deliciosa y jugosa que tenía, y eventualmente le acabaría estrenando ese rico orificio. Cómo platillo del buffet, Catalina sería una deliciosa sopa, que bebí a placer. Por su lado Cecilia, era idéntica físicamente a su hermana mayor, pero más joven y delgada. Pero eso sí, sus personalidades eran opuestas, Cecilia era aventurera, traviesa y escandalosa...en cosa de solo dos días, esa nenita se convertiría en mi primera amante, acabaría usando todos sus orificios y le enseñaría a gozar como loca de los besos profundos, además, gracias a ella, caerían otras más de mis sobrinas. Cecilia, en el buffet, sería algo así como una ensalada o alguna guarnición que pudiera acompañar bien a los demás platillos. La siguiente de mis sobrinas en llegar, fue nada más y nada menos que CAMILA, la auténtica joya de la corona, en una familia llena de nenas hermosas, Camila era, si lugar a dudas, la más rica de todas, un auténtico monumento andante, hermosa y sensual. Pese a su juventud, Camila bien sabía lo que provocaba en los hombres, lo que le había generado una personalidad un tanto altiva y presumida, Pero no dejaba de ser una nena que gustaba de jugar con sus demás primas e incluso de pasar el tiempo, con su tío favorito...y gracias a esa personalidad, la pude manipular para que ella sola se entregará a mí, pues lo tomo como un reto a su belleza, así que pude gozarla de maneras sumamente sucias. En el buffet, Camila sería sin duda un platillo muy costoso y exótico. Un auténtico manjar de los dioses. Poco después bajo CAROLINA, la hermana mayor de cielo, e hija de azul, es decir ellas vivían ahí mismo. Carolina era un caso muy interesante, de las más mayorcitas del buffet de sobrinitas, igual de rubia que su hermana menor, pero mucho más desarrollada, había sido parte del equipo de natación estatal, hasta hace un año, y esto repercutía en su cuerpo que aún lucía fuerte, pero al mismo tiempo se sentía la falta de ejercicio, por lo que se le había acumulado algo de peso en el cuerpo. Sus muslos eran dos jamones deliciosos y blancos como el marfil, era muy caderona y si bien tenía un culo plano, claramente, gran parte de su peso corporal estaba ubicado en los dos inmensos melones que eran sus tetas gordas y redondas...en unas semanas estaría disfrutando de sus gordos melones, mientras le perforaba su rica puchita, y también le estrene el rico ojete. Cómo platillo en el buffet, Carolina evidentemente sería un plato que apenas podría contener unas enormes y deliciosas pechugas de pavo. Durante esa fiesta había obviamente mucha más gente, varios sobrinos, que no vienen ni al cuento, también había otras sobrinas que desgraciadamente no formaron parte del buffet y por eso no las mencionó, pero también hubo un par de platillos del buffet que esa tarde no se presentaron, pero ya las iremos conociendo más adelante en esta historia. Todos los sobrinos y sobrinas jugaban en la piscina, siendo un deleite a la vista de los comensales. Por qué evidentemente yo no era el único que las admiraba, incluso pude ver a mujeres maduras viendo con lujuria fingida a los chicos. Y a muchos hombres se les caía la boca de ver la perfección que eran las nenas. Era un espectáculo abrumador, tanta carne tierna y joven. Una auténtica locura. Yo llevaba ya cuatro cervezas, cada vez me costaba más disimular mis miradas hacia mis sobrinas que retozaban en el agua. Ya estaba bien palote, y me estaba costando controlar las ganas de apretarme la verga sobre el pantalón, de lo caliente que me sentía. Mi erección era tan evidente, que empecé a temer que alguien la notara, lo más preocupante sería que lo hiciera mi esposa, así que tuve una muy brillante idea, decidí ir al baño a echar una meada, así se me bajaría un poco. Fue la mejor idea posible, lo mejor que hubiera podido hacer, por más tonto que suene, gracias a ellos, todo empezó. Para llegar al baño, tenía que pasar junto a la piscina, en dónde todas mis sobrinas jugaban a lanzarse y quitarse una pelota. Pues bien, cuando me vieron pasar me arrojaron la pelota. Pícaramente la tomé y les grité que a ver si me la quitaban, lo hice sin mayores pretensiones. Ellas reaccionaron con bastante ánimo, salieron del agua felices y divertidas, se arrojaron contra mí, con tal frenesí que fui derribado, caí al piso riendo, genuinamente divertido. Pero pronto mi risa fue más bien de nervios, estaba en el suelo, en medio de una marabunta de sobrinitas ricas, sus tiernos cuerpecitos húmedos y apenas cubiertos por pequeños trajes de baño, se restregaban contra todo mi ser...era el mismo paraíso. Luche contra ellas, pero más que tratar de mantener la pelota, dejé que mi cuerpo se tocara con el de ellas, pude sentir una teta por ahí, unas piernitas por otro lado, una cintura en mi espalda, era un maremoto de cuerpos ricos, toda mi piel se sentía extasiada de placer. Y entonces ocurrió... En medio de todas esas sensaciones deliciosas, una fue, y por mucho, más rica y especial que las demás, una manita, por una fracción de segundo, se posó de lleno contra mi dura y parada verga. Fue un contacto rápido, casual, seguramente accidental, Pero muy rico. La cosa no quedó ahí, la mano se retiró, pero pronto, regreso, está vez con mayor decisión, acaricio desde los huevos hasta la punta, como midiendo mi mástil. Se retiró, Pero de inmediato volvió, está vez tomo con toda la palma la cabeza y con total descaro la sobo a conciencia. El resto de las nenitas, agenas a lo que es atraviesa mano hacía, seguían peleando por la pelota. Reaccioné por impulso, pero fue una acción bien pensada, con una mano atrapé la manita que me acariciaba la cabezona de la verga, y con la otra mano tomé la pelota y la arrojé al agua. Mi plan funcionó, lo que quería era averiguar cuál de ellas era la dueña de esa manita traviesa. Todas salieron corriendo tras la pelota, excepto a la que tenía sujeta de la muñeca. ¡¡¡Era CECILIA!!! La más traviesa y aventurera de todas. Por un instante nos quedamos viendo, se sabía atrapada, así que me miraba nerviosa, pero por toda respuesta, le sonreí, solté su mano mientras le guiñaba un ojo. Ella respondió con una sonrisa pícara y salió corriendo de vuelta al agua. Yo denominó a ese momento, como: " el evento cero" pues a partir de ahí, comenzó está aventura, en un par de días, Ceci y yo zanjamos la situación...no solo se volvió mi amante, le primero de los platillos del buffet que deguste, sino que, además, Ceci fue la perfecta cómplice, gracias a ella varia de las demás sobrinas fueron cayendo como fichas de dominó ante mí. Descubrí un mundo de sorpresas y placeres con estas ricas sobrinas, el buffet estaba servido y me hartaría con sus deliciosos platillos. Degustando a placer de esos manjares exquisitos. ************* Este será por mucho mi proyecto más largo y complejo desde que empecé a escribir relatos. Cómo dije anteriormente, estoy en un momento en el que me es difícil escribir, aun así, me prometo a mí mismo continuarlo. Las publicaciones serán erráticas. Pero continuaré hasta terminar, pues desde hace casi un año, estoy trabajando en esta historia.
" Está familia es un auténtico buffet de nenas ricas"
Me dije a mi mismo, la primera vez que tuve ante mí a la totalidad de la familia Castillo reunida.
En un principio me sentí un poco avergonzado de haber tenido semejante idea. Pero razón no me faltaba.
La familia Castillo era muy numerosa, era muy fiestera y tenían una genética envidiable, que volvía a casi todas las féminas de la familia en mujeres bastante atractivas, no importando la edad, Pero está belleza parecía acentuarse en las más jovencitas. Los hombres también lo eran, pero eso no importa.
Se reproducían de manera exponencial, por lo que había más jóvenes que adultos. Así que había muchas nenas y todas muy lindas y atractivas. Y si lo pensaba bien, ahora estás nenas, eran mis sobrinas políticas.
Así que, si, efectivamente ante mi había un buffet de sobrinitas ricas de distintas edades...uno del que, gracias a mucha suerte, varias coincidencias y un par de mal entendidos, me podría servir hasta hartarme.
****************************
Llegué a la familia Castillo gracias a qué me terminé casando con mi actual esposa, sin importarme que ella ya tenía un hijo de 10 años. Pero es que, como buena integrante de los Castillo, mi esposa estaba hermosa y tenía un cuerpazo que quitaba el hipo.
La familia Castillo me recibió muy bien, rápidamente me sentí en familia con ellos y me integré a sus numerosas fiestas, dónde no faltaba el alcohol y la diversión.
Durante las reuniones familiares, no era raro que yo quedara rodeado de mis sobrinas políticas, pronto me convertí en el tío favorito, ese que siempre juega con ellas y les llena de regalos y halagos. De tal manera que me gane rápidamente su confianza y hasta su cariño.
No negare que me encantaba estar cerca de esas nenas hermosas y bien formadas. Pero los juro que en principio no tramaba nada contra ellas, es más, trataba de detener mis pensamientos, y censurar los más descarados, jamás intenté un toque inapropiado ni siquiera algún comentario, me contentaba con verlas, solo disfrutaba de su compañía.
Pero todo eso cambio cuando se dio:
1.- LA FIESTA EN LA PISCINA.
- amorcito, nos invitaron el sábado a la casa azul, habrá que llevar traje de baño pues será una fiesta en la piscina ¿Quieres ir?
Me preguntó mi esposa sonriente una tarde normal.
- sí, vamos. Le dije tratando de aparentar normalidad, pero la verdad es que de inmediato pensé en lo rico que sería ver a mis hermosas sobrinitas, con poca ropa
Pero la verdad es que nada de lo que podría haberme imaginado, se comparó con la realidad, ver a esas muñequitas en traje de baño fue un espectáculo sublime.
Llegamos junto a o esposa y mi hijastro, casi de primero a la casa azul. Cosa que ocurría con frecuencia, siempre éramos de los más puntuales para las reuniones.
Decir que, la casa azul, era llamada así, por una prima de mi esposa que se llamaba azul. Ella era madre de dos de mis sobrinas, estaba separada del marido, un gringo, al que le debo mucho. La casa azul era muy grande y por ello era un habitual punto de reunión para los Castillo, y una de las cosas que tenía era una piscina.
Muchas de mis deliciosas vivencias con mis sobrinas fueron en esa casa, ya llegaremos a ello.
En fin, llegamos a casa azul...y es aquí donde empezaré a presentarles a las lindas nenitas, que terminaron por integrar el delicioso buffet de sobrinas, hablaré de ellas rápidamente, pero ya habrá tiempo de irlas conociendo más a fondo.
Pasamos a unas mesas cómodas alrededor de la cocina, mientras mi esposa iba a la cocina a ayudar a terminar los preparativos de la fiesta, y mi hijastro se iba a cambiar para ponerse el traje de baño. Yo me senté en una de las mesas, con la primera cerveza de la tarde. Por qué como en toda reunión de los Castillo, todos bebíamos mucho.
En la piscina ya estaba una de mis sobrinas, y de las que sería uno de los platillos del buffet, CIELO, la más jovencita de todas, deguste su pequeño y delgado cuerpo rubio, cubierto por un traje de baño de una sola pieza, que hacía honor a su nombre, pues era de color azul cielo.
Pese a su juventud, o más bien, gracias a eso, cielo era tremendamente hermosa, su cuerpo era fino y delgado, ya se le veían unas nalguitas bien redondas y firmes, parecía una muñequita rubia bajo el sol...quien me iba a decir que, en un par de meses, tendrá a esa muñequita, con los ojos vendados, arrodillada entre mis piernas, embutiéndole casi la totalidad de mi verga en su boquita de fresa, mientras ella tocia y babeaba.
En la alegoría del buffet, cielo sería el " manjar prohibido" como si comieras un platillo hecho a base de alguna especie en extinción.
Los invitados siguieron llegando, y con ellos, pronto acompañaron a cielo en la piscina, otros dos de los suculentos platillos, las hermanas CATALINA y CECILIA.
Ambas eran muy parecidas, pese a que había dos años de diferencia entre ambas. Catalina era la mayor una chica un poco nerd, morena y bonita de cara, usaba unos lentes de pasta gruesa, era muy aplicada en la escuela, obediente y bien portada...quien me iba a decir que dentro de poco la chantajearía para que me dejara verle la panochita deliciosa y jugosa que tenía, y eventualmente le acabaría estrenando ese rico orificio.
Cómo platillo del buffet, Catalina sería una deliciosa sopa, que bebí a placer.
Por su lado Cecilia, era idéntica físicamente a su hermana mayor, pero más joven y delgada. Pero eso sí, sus personalidades eran opuestas, Cecilia era aventurera, traviesa y escandalosa...en cosa de solo dos días, esa nenita se convertiría en mi primera amante, acabaría usando todos sus orificios y le enseñaría a gozar como loca de los besos profundos, además, gracias a ella, caerían otras más de mis sobrinas.
Cecilia, en el buffet, sería algo así como una ensalada o alguna guarnición que pudiera acompañar bien a los demás platillos.
La siguiente de mis sobrinas en llegar, fue nada más y nada menos que CAMILA, la auténtica joya de la corona, en una familia llena de nenas hermosas, Camila era, si lugar a dudas, la más rica de todas, un auténtico monumento andante, hermosa y sensual.
Pese a su juventud, Camila bien sabía lo que provocaba en los hombres, lo que le había generado una personalidad un tanto altiva y presumida, Pero no dejaba de ser una nena que gustaba de jugar con sus demás primas e incluso de pasar el tiempo, con su tío favorito...y gracias a esa personalidad, la pude manipular para que ella sola se entregará a mí, pues lo tomo como un reto a su belleza, así que pude gozarla de maneras sumamente sucias.
En el buffet, Camila sería sin duda un platillo muy costoso y exótico. Un auténtico manjar de los dioses.
Poco después bajo CAROLINA, la hermana mayor de cielo, e hija de azul, es decir ellas vivían ahí mismo. Carolina era un caso muy interesante, de las más mayorcitas del buffet de sobrinitas, igual de rubia que su hermana menor, pero mucho más desarrollada, había sido parte del equipo de natación estatal, hasta hace un año, y esto repercutía en su cuerpo que aún lucía fuerte, pero al mismo tiempo se sentía la falta de ejercicio, por lo que se le había acumulado algo de peso en el cuerpo.
Sus muslos eran dos jamones deliciosos y blancos como el marfil, era muy caderona y si bien tenía un culo plano, claramente, gran parte de su peso corporal estaba ubicado en los dos inmensos melones que eran sus tetas gordas y redondas...en unas semanas estaría disfrutando de sus gordos melones, mientras le perforaba su rica puchita, y también le estrene el rico ojete.
Cómo platillo en el buffet, Carolina evidentemente sería un plato que apenas podría contener unas enormes y deliciosas pechugas de pavo.
Durante esa fiesta había obviamente mucha más gente, varios sobrinos, que no vienen ni al cuento, también había otras sobrinas que desgraciadamente no formaron parte del buffet y por eso no las mencionó, pero también hubo un par de platillos del buffet que esa tarde no se presentaron, pero ya las iremos conociendo más adelante en esta historia.
Todos los sobrinos y sobrinas jugaban en la piscina, siendo un deleite a la vista de los comensales. Por qué evidentemente yo no era el único que las admiraba, incluso pude ver a mujeres maduras viendo con lujuria fingida a los chicos. Y a muchos hombres se les caía la boca de ver la perfección que eran las nenas.
Era un espectáculo abrumador, tanta carne tierna y joven. Una auténtica locura. Yo llevaba ya cuatro cervezas, cada vez me costaba más disimular mis miradas hacia mis sobrinas que retozaban en el agua. Ya estaba bien palote, y me estaba costando controlar las ganas de apretarme la verga sobre el pantalón, de lo caliente que me sentía.
Mi erección era tan evidente, que empecé a temer que alguien la notara, lo más preocupante sería que lo hiciera mi esposa, así que tuve una muy brillante idea, decidí ir al baño a echar una meada, así se me bajaría un poco.
Fue la mejor idea posible, lo mejor que hubiera podido hacer, por más tonto que suene, gracias a ellos, todo empezó.
Para llegar al baño, tenía que pasar junto a la piscina, en dónde todas mis sobrinas jugaban a lanzarse y quitarse una pelota. Pues bien, cuando me vieron pasar me arrojaron la pelota. Pícaramente la tomé y les grité que a ver si me la quitaban, lo hice sin mayores pretensiones.
Ellas reaccionaron con bastante ánimo, salieron del agua felices y divertidas, se arrojaron contra mí, con tal frenesí que fui derribado, caí al piso riendo, genuinamente divertido. Pero pronto mi risa fue más bien de nervios, estaba en el suelo, en medio de una marabunta de sobrinitas ricas, sus tiernos cuerpecitos húmedos y apenas cubiertos por pequeños trajes de baño, se restregaban contra todo mi ser...era el mismo paraíso.
Luche contra ellas, pero más que tratar de mantener la pelota, dejé que mi cuerpo se tocara con el de ellas, pude sentir una teta por ahí, unas piernitas por otro lado, una cintura en mi espalda, era un maremoto de cuerpos ricos, toda mi piel se sentía extasiada de placer.
Y entonces ocurrió...
En medio de todas esas sensaciones deliciosas, una fue, y por mucho, más rica y especial que las demás, una manita, por una fracción de segundo, se posó de lleno contra mi dura y parada verga. Fue un contacto rápido, casual, seguramente accidental, Pero muy rico.
La cosa no quedó ahí, la mano se retiró, pero pronto, regreso, está vez con mayor decisión, acaricio desde los huevos hasta la punta, como midiendo mi mástil. Se retiró, Pero de inmediato volvió, está vez tomo con toda la palma la cabeza y con total descaro la sobo a conciencia.
El resto de las nenitas, agenas a lo que es atraviesa mano hacía, seguían peleando por la pelota. Reaccioné por impulso, pero fue una acción bien pensada, con una mano atrapé la manita que me acariciaba la cabezona de la verga, y con la otra mano tomé la pelota y la arrojé al agua.
Mi plan funcionó, lo que quería era averiguar cuál de ellas era la dueña de esa manita traviesa. Todas salieron corriendo tras la pelota, excepto a la que tenía sujeta de la muñeca.
¡¡¡Era CECILIA!!! La más traviesa y aventurera de todas.
Por un instante nos quedamos viendo, se sabía atrapada, así que me miraba nerviosa, pero por toda respuesta, le sonreí, solté su mano mientras le guiñaba un ojo. Ella respondió con una sonrisa pícara y salió corriendo de vuelta al agua.
Yo denominó a ese momento, como: " el evento cero" pues a partir de ahí, comenzó está aventura, en un par de días, Ceci y yo zanjamos la situación...no solo se volvió mi amante, le primero de los platillos del buffet que deguste, sino que, además, Ceci fue la perfecta cómplice, gracias a ella varia de las demás sobrinas fueron cayendo como fichas de dominó ante mí.
Descubrí un mundo de sorpresas y placeres con estas ricas sobrinas, el buffet estaba servido y me hartaría con sus deliciosos platillos. Degustando a placer de esos manjares exquisitos.
*************
Este será por mucho mi proyecto más largo y complejo desde que empecé a escribir relatos. Cómo dije anteriormente, estoy en un momento en el que me es difícil escribir, aun así, me prometo a mí mismo continuarlo. Las publicaciones serán erráticas. Pero continuaré hasta terminar, pues desde hace casi un año, estoy trabajando en esta historia.
" Está familia es un auténtico buffet de nenas ricas"
Me dije a mi mismo, la primera vez que tuve ante mí a la totalidad de la familia Castillo reunida.
En un principio me sentí un poco avergonzado de haber tenido semejante idea. Pero razón no me faltaba.
La familia Castillo era muy numerosa, era muy fiestera y tenían una genética envidiable, que volvía a casi todas las féminas de la familia en mujeres bastante atractivas, no importando la edad, Pero está belleza parecía acentuarse en las más jovencitas. Los hombres también lo eran, pero eso no importa.
Se reproducían de manera exponencial, por lo que había más jóvenes que adultos. Así que había muchas nenas y todas muy lindas y atractivas. Y si lo pensaba bien, ahora estás nenas, eran mis sobrinas políticas.
Así que, si, efectivamente ante mi había un buffet de sobrinitas ricas de distintas edades...uno del que, gracias a mucha suerte, varias coincidencias y un par de mal entendidos, me podría servir hasta hartarme.
****************************
Llegué a la familia Castillo gracias a qué me terminé casando con mi actual esposa, sin importarme que ella ya tenía un hijo de 10 años. Pero es que, como buena integrante de los Castillo, mi esposa estaba hermosa y tenía un cuerpazo que quitaba el hipo.
La familia Castillo me recibió muy bien, rápidamente me sentí en familia con ellos y me integré a sus numerosas fiestas, dónde no faltaba el alcohol y la diversión.
Durante las reuniones familiares, no era raro que yo quedara rodeado de mis sobrinas políticas, pronto me convertí en el tío favorito, ese que siempre juega con ellas y les llena de regalos y halagos. De tal manera que me gane rápidamente su confianza y hasta su cariño.
No negare que me encantaba estar cerca de esas nenas hermosas y bien formadas. Pero los juro que en principio no tramaba nada contra ellas, es más, trataba de detener mis pensamientos, y censurar los más descarados, jamás intenté un toque inapropiado ni siquiera algún comentario, me contentaba con verlas, solo disfrutaba de su compañía.
Pero todo eso cambio cuando se dio:
1.- LA FIESTA EN LA PISCINA.
- amorcito, nos invitaron el sábado a la casa azul, habrá que llevar traje de baño pues será una fiesta en la piscina ¿Quieres ir?
Me preguntó mi esposa sonriente una tarde normal.
- sí, vamos. Le dije tratando de aparentar normalidad, pero la verdad es que de inmediato pensé en lo rico que sería ver a mis hermosas sobrinitas, con poca ropa
Pero la verdad es que nada de lo que podría haberme imaginado, se comparó con la realidad, ver a esas muñequitas en traje de baño fue un espectáculo sublime.
Llegamos junto a o esposa y mi hijastro, casi de primero a la casa azul. Cosa que ocurría con frecuencia, siempre éramos de los más puntuales para las reuniones.
Decir que, la casa azul, era llamada así, por una prima de mi esposa que se llamaba azul. Ella era madre de dos de mis sobrinas, estaba separada del marido, un gringo, al que le debo mucho. La casa azul era muy grande y por ello era un habitual punto de reunión para los Castillo, y una de las cosas que tenía era una piscina.
Muchas de mis deliciosas vivencias con mis sobrinas fueron en esa casa, ya llegaremos a ello.
En fin, llegamos a casa azul...y es aquí donde empezaré a presentarles a las lindas nenitas, que terminaron por integrar el delicioso buffet de sobrinas, hablaré de ellas rápidamente, pero ya habrá tiempo de irlas conociendo más a fondo.
Pasamos a unas mesas cómodas alrededor de la cocina, mientras mi esposa iba a la cocina a ayudar a terminar los preparativos de la fiesta, y mi hijastro se iba a cambiar para ponerse el traje de baño. Yo me senté en una de las mesas, con la primera cerveza de la tarde. Por qué como en toda reunión de los Castillo, todos bebíamos mucho.
En la piscina ya estaba una de mis sobrinas, y de las que sería uno de los platillos del buffet, CIELO, la más jovencita de todas, deguste su pequeño y delgado cuerpo rubio, cubierto por un traje de baño de una sola pieza, que hacía honor a su nombre, pues era de color azul cielo.
Pese a su juventud, o más bien, gracias a eso, cielo era tremendamente hermosa, su cuerpo era fino y delgado, ya se le veían unas nalguitas bien redondas y firmes, parecía una muñequita rubia bajo el sol...quien me iba a decir que, en un par de meses, tendrá a esa muñequita, con los ojos vendados, arrodillada entre mis piernas, embutiéndole casi la totalidad de mi verga en su boquita de fresa, mientras ella tocia y babeaba.
En la alegoría del buffet, cielo sería el " manjar prohibido" como si comieras un platillo hecho a base de alguna especie en extinción.
Los invitados siguieron llegando, y con ellos, pronto acompañaron a cielo en la piscina, otros dos de los suculentos platillos, las hermanas CATALINA y CECILIA.
Ambas eran muy parecidas, pese a que había dos años de diferencia entre ambas. Catalina era la mayor una chica un poco nerd, morena y bonita de cara, usaba unos lentes de pasta gruesa, era muy aplicada en la escuela, obediente y bien portada...quien me iba a decir que dentro de poco la chantajearía para que me dejara verle la panochita deliciosa y jugosa que tenía, y eventualmente le acabaría estrenando ese rico orificio.
Cómo platillo del buffet, Catalina sería una deliciosa sopa, que bebí a placer.
Por su lado Cecilia, era idéntica físicamente a su hermana mayor, pero más joven y delgada. Pero eso sí, sus personalidades eran opuestas, Cecilia era aventurera, traviesa y escandalosa...en cosa de solo dos días, esa nenita se convertiría en mi primera amante, acabaría usando todos sus orificios y le enseñaría a gozar como loca de los besos profundos, además, gracias a ella, caerían otras más de mis sobrinas.
Cecilia, en el buffet, sería algo así como una ensalada o alguna guarnición que pudiera acompañar bien a los demás platillos.
La siguiente de mis sobrinas en llegar, fue nada más y nada menos que CAMILA, la auténtica joya de la corona, en una familia llena de nenas hermosas, Camila era, si lugar a dudas, la más rica de todas, un auténtico monumento andante, hermosa y sensual.
Pese a su juventud, Camila bien sabía lo que provocaba en los hombres, lo que le había generado una personalidad un tanto altiva y presumida, Pero no dejaba de ser una nena que gustaba de jugar con sus demás primas e incluso de pasar el tiempo, con su tío favorito...y gracias a esa personalidad, la pude manipular para que ella sola se entregará a mí, pues lo tomo como un reto a su belleza, así que pude gozarla de maneras sumamente sucias.
En el buffet, Camila sería sin duda un platillo muy costoso y exótico. Un auténtico manjar de los dioses.
Poco después bajo CAROLINA, la hermana mayor de cielo, e hija de azul, es decir ellas vivían ahí mismo. Carolina era un caso muy interesante, de las más mayorcitas del buffet de sobrinitas, igual de rubia que su hermana menor, pero mucho más desarrollada, había sido parte del equipo de natación estatal, hasta hace un año, y esto repercutía en su cuerpo que aún lucía fuerte, pero al mismo tiempo se sentía la falta de ejercicio, por lo que se le había acumulado algo de peso en el cuerpo.
Sus muslos eran dos jamones deliciosos y blancos como el marfil, era muy caderona y si bien tenía un culo plano, claramente, gran parte de su peso corporal estaba ubicado en los dos inmensos melones que eran sus tetas gordas y redondas...en unas semanas estaría disfrutando de sus gordos melones, mientras le perforaba su rica puchita, y también le estrene el rico ojete.
Cómo platillo en el buffet, Carolina evidentemente sería un plato que apenas podría contener unas enormes y deliciosas pechugas de pavo.
Durante esa fiesta había obviamente mucha más gente, varios sobrinos, que no vienen ni al cuento, también había otras sobrinas que desgraciadamente no formaron parte del buffet y por eso no las mencionó, pero también hubo un par de platillos del buffet que esa tarde no se presentaron, pero ya las iremos conociendo más adelante en esta historia.
Todos los sobrinos y sobrinas jugaban en la piscina, siendo un deleite a la vista de los comensales. Por qué evidentemente yo no era el único que las admiraba, incluso pude ver a mujeres maduras viendo con lujuria fingida a los chicos. Y a muchos hombres se les caía la boca de ver la perfección que eran las nenas.
Era un espectáculo abrumador, tanta carne tierna y joven. Una auténtica locura. Yo llevaba ya cuatro cervezas, cada vez me costaba más disimular mis miradas hacia mis sobrinas que retozaban en el agua. Ya estaba bien palote, y me estaba costando controlar las ganas de apretarme la verga sobre el pantalón, de lo caliente que me sentía.
Mi erección era tan evidente, que empecé a temer que alguien la notara, lo más preocupante sería que lo hiciera mi esposa, así que tuve una muy brillante idea, decidí ir al baño a echar una meada, así se me bajaría un poco.
Fue la mejor idea posible, lo mejor que hubiera podido hacer, por más tonto que suene, gracias a ellos, todo empezó.
Para llegar al baño, tenía que pasar junto a la piscina, en dónde todas mis sobrinas jugaban a lanzarse y quitarse una pelota. Pues bien, cuando me vieron pasar me arrojaron la pelota. Pícaramente la tomé y les grité que a ver si me la quitaban, lo hice sin mayores pretensiones.
Ellas reaccionaron con bastante ánimo, salieron del agua felices y divertidas, se arrojaron contra mí, con tal frenesí que fui derribado, caí al piso riendo, genuinamente divertido. Pero pronto mi risa fue más bien de nervios, estaba en el suelo, en medio de una marabunta de sobrinitas ricas, sus tiernos cuerpecitos húmedos y apenas cubiertos por pequeños trajes de baño, se restregaban contra todo mi ser...era el mismo paraíso.
Luche contra ellas, pero más que tratar de mantener la pelota, dejé que mi cuerpo se tocara con el de ellas, pude sentir una teta por ahí, unas piernitas por otro lado, una cintura en mi espalda, era un maremoto de cuerpos ricos, toda mi piel se sentía extasiada de placer.
Y entonces ocurrió...
En medio de todas esas sensaciones deliciosas, una fue, y por mucho, más rica y especial que las demás, una manita, por una fracción de segundo, se posó de lleno contra mi dura y parada verga. Fue un contacto rápido, casual, seguramente accidental, Pero muy rico.
La cosa no quedó ahí, la mano se retiró, pero pronto, regreso, está vez con mayor decisión, acaricio desde los huevos hasta la punta, como midiendo mi mástil. Se retiró, Pero de inmediato volvió, está vez tomo con toda la palma la cabeza y con total descaro la sobo a conciencia.
El resto de las nenitas, agenas a lo que es atraviesa mano hacía, seguían peleando por la pelota. Reaccioné por impulso, pero fue una acción bien pensada, con una mano atrapé la manita que me acariciaba la cabezona de la verga, y con la otra mano tomé la pelota y la arrojé al agua.
Mi plan funcionó, lo que quería era averiguar cuál de ellas era la dueña de esa manita traviesa. Todas salieron corriendo tras la pelota, excepto a la que tenía sujeta de la muñeca.
¡¡¡Era CECILIA!!! La más traviesa y aventurera de todas.
Por un instante nos quedamos viendo, se sabía atrapada, así que me miraba nerviosa, pero por toda respuesta, le sonreí, solté su mano mientras le guiñaba un ojo. Ella respondió con una sonrisa pícara y salió corriendo de vuelta al agua.
Yo denominó a ese momento, como: " el evento cero" pues a partir de ahí, comenzó está aventura, en un par de días, Ceci y yo zanjamos la situación...no solo se volvió mi amante, le primero de los platillos del buffet que deguste, sino que, además, Ceci fue la perfecta cómplice, gracias a ella varia de las demás sobrinas fueron cayendo como fichas de dominó ante mí.
Descubrí un mundo de sorpresas y placeres con estas ricas sobrinas, el buffet estaba servido y me hartaría con sus deliciosos platillos. Degustando a placer de esos manjares exquisitos.
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Este será por mucho mi proyecto más largo y complejo desde que empecé a escribir relatos. Cómo dije anteriormente, estoy en un momento en el que me es difícil escribir, aun así, me prometo a mí mismo continuarlo. Las publicaciones serán erráticas. Pero continuaré hasta terminar, pues desde hace casi un año, estoy trabajando en esta historia.