¡Que maravilla!, yo me pasaba todo el día,
en una sombra frente a esa piscina viendo a tu mujer ponerse tostada, "que no morada" cada cambio de posición, ¡ahora de lado, después de espalda! Que buen día de piscina, sin salir de casa, sin chicas jóvenes bien formadas, tan solo una mujer madura, mi imaginación y nuestras travesuras.
¡Ella es!,
¡mi mujer favorita!
tan sencilla, tan delicada,
tan bonita,
¡ella es!,
esa chica por la que ando
suspirando, tan elegante,
tan distante, tan cerquita,
¡ella sería!
una gran suerte,
tenerla difrutando,
!pero no es mía! esa algarabía,
que es cosa para ¡Alentejano!.